martes, 18 de diciembre de 2012

EL GUIÓN. 'Club de Lectura'.







Como anunciábamos en el anterior post, quedaba pendiente hacer realidad este particular encuentro no con Autor, sí con la guía perfecta, de práctica  lectora  que fue más allá del mero comentario de un  libro.
Para dar una idea cabal de cómo se desarrolló la sesión, os adjuntamos el guión completo elaborado por  José Luis Lamana. En un estilo cercano,  ampliamente documentado y con una sorprendente visión pedagógica.  Hasta el punto de que tras la  larga  hora y media de exposición,  todos tuvimos la sensación de descubrir la obra en los rincones si no invisibles, al menos desapercibidos.  De releerla, esta vez sin duda dándole sentido a todos y cada uno de los aspectos. Valió la pena.  Mereció el acierto de contar con tu inestimable empuje, José Luis.
Cada cual expuso sus puntos de vista y aportó opiniones   que siempre enriquecen y dan viveza al ambiente  por lo demás tan cordial de nuestro mimado Club de Lectura. 
 Hemos tomado nota de que es posible abrir más de un horizonte en la lectura de cualquier libro. Basta con admitir y dar por óptima la ayuda de una buena guía didáctica. En este caso, sin discusión, perfecta.
De nuevo, gracias, José Luis, profesor y amigo.


El lector de Julio Verne                                         Almudena Grandes

 

Análisis e interpretación

 

1-INTRODUCCIÓN

 
           El lector de Julio Verne es la segunda entrega de los Episodios de una guerra interminable, ambicioso proyecto con el que Almudena Grandes aborda la problemática de la posguerra española en diferentes rincones de nuestra geografía. Después de haber publicado en 2010 la primera novela de la serie, Inés y la alegría, en ésta se centra en los hechos acaecidos en el trienio 1947-1949 en la Sierra Sur de la provincia de Jaén. El resto de la serie lo han de componer: Las tres bodas de Manolita (Madrid 1940-1950), Los pacientes del doctor García (Madrid-Buenos Aires 1945-1954), La madre de Frankestein (Manicomio de Ciempozuelos, Madrid 1955-1956),  Mariano en el Bidasoa (Castuera- Eibar 1939-1964).
                Como podemos extraer a través de la nota de la autora, la historia de Nino es la historia de Cristino Pérez Meléndez, personaje real, como reales son también los nombres de las poblaciones, los apodos de los personajes, la leyenda, la ambientación…. Aunque son muchos los datos que Almudena Grandes nos ofrece en la citada nota acerca de la recreación histórica, a nosotros nos compete interpretar cómo la historia se convierte en literatura.

 

2- EL GÉNERO

 
·         Novela de AVENTURAS: A. Grandes (peripecias personales….).
·         Novela de TERROR: A. Grandes (dramatismo individual de lo vivido…).
·         Novela HISTÓRICA: recreación de una etapa de la hª de España.
·         Novela de APRENDIZAJE: visión retrospectiva y justificación (imitación). La historia nos es contada por un niño ya adulto, probablemente desde nuestro propio presente. Es su memoria personal y su condición de hijo de guardia civil, que vive en primera línea los infortunios morales y físicos que sufren no sólo los familiares de los guerrilleros, sino también su propia familia.
·         Novela de INICIACIÓN: comienzo de una trayectoria personal.
·         Novela REALISTA / ROMANCE: esta división atañe a la técnica realista (descripción concienzuda de los hechos, físicos y psicológicos) frente al mundo de la imaginación, de las sensaciones, de la visión casi poética de los hechos. El valor de esta novela radica en ese valor lírico del relato. Así, el monte, donde habitan los guerrilleros, no es un lugar inhóspito e impenetrable, sino que  adquiere en la novela una dimensión mágica, donde los hombres son sombras, siluetas que se adivinan, se intuyen.
 

 

3- EL MAQUIS EN LA NARRATIVA

No son muchas las novelas que tengan como protagonista directo al maquis. Destacamos:
 
·         El color del crepúsculo (1995); Maquis (1997); La noche inmóvil (1999) de Alfons Cervera.
·         Luna de lobos (1985), de Julio Llamazares.
·         La noche de los cuatro caminos (2001), de Andrés Trapiello.
·         El puente de hierro (1998), de César Gavela.
·         Donde nadie te encuentre, de Alicia Jiménez Bartlett.
·         El fragor del agua, de J. Giménez Corbatón.
·         El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes.

4- ARGUMENTO

 
·         Nino es un niño que vive en Fuensanta de Martos, un pequeño pueblo de la Sierra Sur de Jaén. En 1947 tiene 9 años.
·         Su padre, Antonino, es Guardia Civil. Nino vive en la Casa Cuartel junto a su padre, su madre Mercedes y sus hermanas Dulce, la mayor, y Pepa, la pequeña.
·         Sus días transcurren entre la escuela y los juegos con sus amigos, también hijos de guardias civiles.
·         Un buen día de 1947 llega al pueblo Pepe el Portugués, un forastero solitario que vive apartado del pueblo en un molino abandonado, alejado de los vecinos, de sus chismes, sus rumores, sus críticas.
·         Pepe el Portugués es un hombre joven, atractivo, educado y apuesto, que en el pueblo pasa por ser un cobarde.
·         A Nino le gusta pasar las tardes con Pepe, bañándose en las pozas, merendando, cogiendo cangrejos o, simplemente, conversando, escuchando consejos, confesando intimidades, compartiendo sueños…
·         Mientras, en la Casa Cuartel las paredes son tan finas y tan porosas que, durante la noche,  a través de ellas se escuchan las torturas y humillaciones a las que son sometidos los detenidos. Nino tiene que mentir a su hermana y decir que los ruidos son películas.
·         Poco  a poco, Pepe se convierte en el mejor amigo de Nino, su maestro, su héroe, el hombre al que le gustaría parecerse de mayor.
·         Gracias a Pepe, Nino conoce a Las Rubias, mujeres viudas, huérfanas y rojas que viven en un cortijo; con ellas vive doña Elena, quien enseñará a Nino mecanografía, taquigrafía e idiomas, por deseo de su padre, pues teme que Nino, que es muy bajito, no dé la talla para ingresar en la Guardia Civil.
·         Con doña Elena descubrirá los libros, especialmente los de Julio Verne y los Episodios Nacionales de Galdós. También a Stevenson.
·         Por encima de todo, Nino aprenderá que la guerra no ha terminado y no terminará mientras haya guerrilleros como Cencerro (leyenda antes y después de su muerte) y guardias civiles dispuestos a matarlos.
·         Nino comprenderá que no quiere ser Guardia Civil, aunque dé la talla.
 
 

 

5- APROXIMACIÓN AL TEMA: las reflexiones del protagonista

 
Nino, en su inocencia, reflexiona y se pregunta muchas cuestiones en relación a lo que ve a su alrededor:
 
·         Su padre se siente culpable por lo que hace.
·         Su madre sufre y llora continuamente.
·         Sus padres no quieren volver a sus pueblos.
·         Su hermana, y él mismo, no pueden dormir.
·         Su familia no es feliz: viven una miserable vida.
·         Su pueblo está lleno de viudas y huérfanos.
·         Muchos hombres viven en el monte.
·         Muchas personas del llano arriesgan sus vidas para ayudar a los del monte.
·         Nino no puede invitar a chocolate a la nieta de una roja.
 
             A lo largo de los tres años (1947, 1948, 1949) Nino encontrará las repuestas a todas sus preguntas y entenderá, por fin,  que la verdad es  todo lo que ha sucedido. Aunque no le guste.
 

 

6- TEMAS

 
Tema central:      LA PÉRDIDA DE LA INOCENCIA. 
 
Otros temas:
-       La posguerra española: el trienio del terror (1947-1949)
 
·         Los represaliados (la crueldad, las torturas, la Ley de fugas, la ley 12 de 1940…).
·         La guerrilla (la resistencia).
·         La subsistencia (la recova ).
·         El costumbrismo: el esparto y la pleita, las bandas de música, las canciones populares (la vaca lechera), los calefactores (piedras y fundas), la costura (el largo de los pantalones de los niños), la gastronomía local (los pestiños, la limonada, el vino dulce, productos de subsistencia: huevos, brevas, cangrejos, truchas, miel…), el transporte (el tren, el coche de línea , La Pava…), etc.
 
-       El aprendizaje:
 
·         La formación (mecanografía, taquigrafía, idiomas).
·         La lectura.
·         La ocultación. La falsa identidad. La mentira. El engaño.
·         La verdad (toda la verdad).
 
- La educación: don Eusebio y doña Elena: sistemas educativos enfrentados.
 
- La iniciación:
 
·         Comienzo de una trayectoria personal.
 
-       La Literatura (metaliteratura):
 
·         La novela de aventuras: Julio Verne, Stevenson.
·         La novela histórica:  Galdós y los Episodios nacionales.
·         Todas las referencias y títulos de la biblioteca de doña Elena.
·         La novela rosa (novela femenina en manos de Sonsoles Mediamujer).
·         La paraliteratura: novelas del oeste que vendía la Piriñaca (Curro las compraba todas).
·         Inés y la alegría. La unión entre El lector de Julio Verne y la primera novela de la serie viene dada por la “cocina de Inés”. Aparece en dos ocasiones.
 
-       El determinismo: la familia, el pasado.
 
-       La clandestinidad.
 
-       La fidelidad a unos ideales (la guerrilla).
 
-       La traición: Carambita, Comerrelojes, Pilatos.
 
-       El amor: Nino y Elenita; Pepe y Paula; Sanchís y Pastora; Filomena y Elías el Regalito; Los guerrilleros y sus mujeres; Antonino y Mercedes; Nino adulto y Maribel.
·         “Todos los libros hablan de amor, aunque no haya chicas, ni besos, ni boda final. Todos los libros hablan del amor aunque el amor no sea más que la fascinación, la difícil lealtad de un niño bueno y valiente hacia un valiente y codicioso pirata de palo con una pata de palo y el loro al hombro” (333).
 
- El ejemplo. El modelo. Las vidas paralelas. Nino / Pepe.
 
- La solidaridad. Encarnada en Pepe, en Catalina, en doña Elena. Los Fingenegocios tras la torura a Joaquín.  Insolidaridad sufrida por Catalina la Rubia (muerte de su hijo en brazos).
 
- El orgullo: es evidente en ambos bandos: muerte oficial y entierro de Sanchís / Tortura a Joaquín. En ambos se oculta la verdad para no ceder ante “el enemigo”.  En las Rubias es evidente. La mujer de Cencerro.
 
- El comportamiento humano: ¿maniqueísmo? (al margen de las ideologías).
 
- La reflexión histórica. “Una guerra que no ha acabado”. El epílogo, el “error estratégico”.
 

 

 

7- LOS PERSONAJES

 
      PERSONAJE “PRINCIPAL”.  PROTAGONISTA.  LA COMPLEJIDAD: NINO
 
            PERSONAJES “SECUNDARIOS”:
 
·         LA FAMILIA: el padre, la madre, las hermanas. La adaptación. El determinismo.
 
·         Pepe el Portugués: el modelo de Nino.
 
·         Tomás Villén Roldán, Cencerro: la leyenda. Romanticismo. ¿Guerrillero o bandolero?
 
·         Elías el Regalito, 2º Cencerro: la astucia. La leyenda continúa.
 
·         Doña Elena: la maestra. La educación integral.
 
·         Miguel Sanchís – Pastora – Antonio el Guapo (leyenda). El mimetismo.
 
·         Las Rubias:
-       Catalina, la madre: el sufrimiento. Las represalias. “A mí la vida me ha pegado mucho”. (P.170)
-       4 hijos varones desperdigados por el mundo; uno en Méjico, otro en Argelia y dos en Francia. Su otro hijo, Nicolás, se le murió en los brazos (insolidaridad).
-       Chica (Catalina): la más dulce e inocente.
-       Filomena: la recova. El orgullo. La huida.
-       Paula: callada, orgullosa, colérica. Pepe el Portugués.
-       Manoli, viuda de Blas (hijo de Catalina): dos hijos (Blas y Pedrito). P. 175
 
·         Don Eusebio, el maestro: la adaptación. El servilismo.
·         Don Bartolomé: el cura. Estereotipo del clero.
 
·         La familia Michelín:
 
-       Don Salvador, Michelín: la transformación, el sadismo, el fracaso.
-       Doña Concha: muy presuntuosa, “se daba mucho pisto”.
-       Las hijas Mediamujer: Marisol y Sonsoles, primera profesora de Nino.
 
·         Curro: el guardia más joven. Testigo de la muerte de Sanchís.
 
·         Elenita: primer amor. Deseos de urbanidad.
 
·         Paquito y Alfredo: condiscípulos y amigos de Nino. Recuerda en el epílogo sus destinos naturales.
 
·         Cuelloduro: anarquista dueño de la taberna. Llora tras la tortura a Joaquín, su yerno.
 
·         Las mujeres que se marchan del pueblo: Filo la Rubia, Fernanda la Pesetilla con sus dos hijos, María Cabezalarga e Isabel Marimandil, la más inesperada de todas.
 

8- LA ESTRUCTURA

 
·         El título.
·         Dedicatoria ( A Luis Cernuda): la España heroica.
·         Dedicatorias personales (a Cristino Pérez Meléndez y a Ángeles Aguilera Moya).
·         Nota previa: versos de Ángel González: la historia y la morcilla (La generación del 50).
 
PRIMERA PARTE: 1947.
SEGUNDA PARTE: 1948.
TERCERA PARTE: 1949.
 
               Cada una de estas tres partes esta dividida en tres capítulos de similar extensión.
 
CUARTA PARTE: “Esto es una guerra y no se va a acabar nunca”(Epílogo): de 1960 a 1979
 
HISTORIA DE NINO (Nota de la autora).
 
*** Desde el punto de vista interno, la novela se estructura en la evolución de Nino, en su aprendizaje durante el Trienio del terror hasta su situación, fruto de ese aprendizaje, en la clandestinidad, el activismo político, la cárcel y el encuentro, treinta años más tarde, con Pepe el Portugués, el famoso “Camilo”. Es ahí donde se observa, en el epílogo, la adaptación al modelo, siendo evidente el paralelismo entre ambas vidas, la del aprendiz y la del maestro.

 

 

9- LAS TÉCNICAS NARRATIVAS

 
 
·         AUTOBIOGRAFISMO: la novela se presenta como autobiográfica; es decir, Nino relata en 1ª persona, actúa como narrador – protagonista que vive la historia y se implica en ella.
·         NARRADOR – TESTIGO: el relato resulta más completo al vivir y presenciar los hechos, tomando partido, especialmente cuando tiene que decidir. Todo lo que él presencia como testigo es lo que le hace decidirse para “ser quien quiere ser”.
·         NARRADOR ACORDE: a pesar de la dualidad en que Nino se debate (amor a su padre y admiración por Cencerro), el narrador toma partido y muestra simpatías por los oprimidos y no tolera la violencia (engaña a su hermana y se engaña a sí mismo al escuchar las torturas).
 
              A los narradores, habría que añadir también:
- Los diálogos: en ellos sobresale el empleo de la lengua coloquial y el dramatismo. No son muy frecuentes en la novela. Se distinguen:
* Diálogos directos (suelen ser breves y presentan rasgos de oralidad).
* Diálogos inscritos dentro de la narración, sin marcas introductoras (agilidad narrativa).
* Discurso indirecto libre: “Al mismo tiempo que la luz, percibía su voz, vamos, Nino, arriba, que ya es hora, y un instante después, sobre la frente, el beso leve, apresurado, que inauguraba sin remedio la mañana”.
*Discurso referido: lo utiliza en aquellas ocasiones que, aparentemente se desvía del hilo argumental para referir una anécdota. Por ejemplo cuando don Eusebio reprende a un niño pequeño, Severino el Potajillo, porque iba a la escuela vestido con harapos; Elías el Regalito se encara a don Eusebio y le dice: “ Usted conoce a este niño, sabe cómo viven en su casa y que a su padre lo fusilaron, que su madre trabaja como una mula y no da abasto porque tiene cuatro más. ¿Por qué lo maltrata si usted no es así, si yo le conozco y sé que usted es un buen hombre, un buen profesor y una persona decente?” Con este discurso, pronunciado por un personaje, se evita que el narrador nos tenga que dar más datos y  explicaciones, especialmente en la caracterización del personaje que lo pronuncia, momentos en los que renuncia a la omnisciencia para que sean los propios personajes quienes hablen por sí mismos.
- El monólogo interior: en ellos se expresan los sentimientos más íntimos de Nino. Especialmente destacable es el que Nino pronuncia para sí cuando Sanchís le otorga la tarea de redactar una denuncia a Filo. Otro muy interesante en la p. 280.
 
- La yuxtaposición de relatos; están constituidos por largos períodos en los que se van insertando dos episodios, sin marcas. Un claro ejemplo es el episodio de las torturas que Pepa y Nino escuchan a través de las finas paredes. Son dos acciones antitéticas que provocan un efecto dramático. Otro idéntico con Fernanda la Pesetilla detenida (p. 151)
- La estructura poemática: especialmente visible a través de construcciones a modo de estribillo. El más repetido es “esto es una guerra y no se va a acabar nunca”, pronunciado inicialmente por la madre. La imagen del Portugués siempre es muy lírica, resaltando y repitiendo al aludirle el color de su piel y su pala partida como un cuchillo…
- La oralidad: se intercambian los pasajes en lengua literaria (por ejemplo las descripciones, que rozan el género lírico) con otros en los que prevalece la oralidad (p. 40: Dulce le cuenta a Nino en “un susurro” cómo los guerrilleros asaltan al alcalde de Alcaudete; todo lo que le cuenta comienza con la partícula “que”, como se cuentan oralmente las anécdotas, especialmente en el mundo infantil. o las intervenciones de la madre, llenas de expresiones coloquiales e incluso vulgares, que en ocasiones, se observarán en Nino, como el apelativo “cabrón”, “ese sádico de mierda”, etc); o la nota costumbrista de la canción de la “vaca lechera”…

 

10- ESPACIO Y TIEMPO

1-     EL ESPACIO.
La acción transcurre en un espacio rural y en una población concreta: Fuensanta de Martos, en la Sierra Sur de Jaén. Podemos distinguir:
a)     Espacios abiertos:
·         El monte. Refugio de la guerrilla. Es un espacio lírico. En ningún momento se refiere a él como un lugar lleno de peligros e impenetrable, sino que sus referencias aluden más a lo mágico; de ahí su lirismo, su valor poético.
·         El llano: es más realista. Representa la “falsa civilización” y, por ello, la opresión.
·         El río. Lugar de paz y recreo para Nino.
·         El paisaje: el de Jaén frente al de Almería.
·         Otras poblaciones: pueblos de la provincia (Castillo de Locubín, Martos, Valdepeñas…).
·         Granada, en el epílogo.
b)    Espacios cerrados:
·         La casa cuartel. Las habitaciones. Las paredes.
·         El molino abandonado.
·         El cortijo de las Rubias.
·         La casita de doña Elena.
·         La taberna de Cuelloduro.
·         Otros…
 
 
 
2-   EL TIEMPO.
Distinguimos entre el tiempo histórico, el tiempo narrativo y el ritmo narrativo.
a)     Tiempo histórico: posguerra española. Trienio del terror (1947 a 1949). En el epílogo la época previa a la transición democrática: de 1960 a 1979.
b)     Tiempo narrativo: Nino tiene 9 años al comienzo de la novela y 11 al final del tercer capítulo. En el cuarto capítulo se presenta al Nino adulto: tiene 22 años en el inicio del epílogo (1960) y 39 en el cierre (1979)
c)     Ritmo narrativo: si a lo dicho anteriormente añadimos el ritmo que se consigue, podemos concluir que: - el relato del protagonista versa sobre un hecho pasado; - el narrador protagonista relata desde su presente y selecciona los episodios más significativos de su pasado, que traslada al lector en un orden cronológico relativamente ordenado; - existen algunas anticipaciones que dan viveza al relato; - se introducen algunos saltos y se retrasa o acelera el ritmo temporal para crear efectos estilísticos de contenido dramático. Por ejemplo, se presenta a los personajes directamente para, después, contar la historia de los mismos y, con ella, caracterizarlos (las anécdotas persiguen el mismo fin). El ritmo del epílogo es más rápido, y viene a constatar que el aprendizaje del protagonista ha sido efectivo.

11- SIMBOLISMO

 
            Todo discurso literario presenta una riqueza inagotable de fenómenos de sentido. La perspectiva simbólica es una entrada enigmática y sugerente al mundo de los significados humanos.
 
           Intentemos descifrar la simbología de El lector de Julio Verne.
 
            Nino viaja al pueblo de su madre, cerca del mar, en Almería, al que ella no había regresado desde hacía diez años; allí nunca hacía frío, crecían flores en invierno (adelfa, hibisco, buganvilla) que el protagonista compara con amapolas y margaritas que, en su pueblo, sólo aparecían en primavera. Desde el punto de vista de la simbología, nos importa especialmente el regreso de ese viaje, por lo que reproducimos un fragmento del mismo:
 
(p. 26) En Almería había aprendido que las cosas no son como parecen  y en las primeras estribaciones de la sierra, mientras el paisaje se iba ondulando, acatando de olivo en olivo la voluntad de las montañas que se elevaban al fondo, volví a pensarlo. La Pava, porque ya estábamos en casa y podíamos llamar al coche de línea por su nombre, avanzaba siempre cuesta arriba. Yo miraba por la ventanilla, recordaba la explosiva belleza de las flores que bordeaban un desierto llano, pedregoso, donde nada más crecía, y me alegraba de haber nacido tan lejos del mar. Desde la carretera, los montes parecían sólo piedra y arbustos, rocas yermas bajo un cielo inclemente, pero quienes habíamos nacido entre ellos los conocíamos bien, y conocíamos la riqueza que escondían para quien fuera capaz de encontrarla.
 
El pasaje es fundamental para el desarrollo del relato, sobre todo por su efecto premonitorio. La primera afirmación nos conduce al aprendizaje y al tema de “la verdad”. El paisaje se conforma a voluntad de las montañas, que se nos presentan personificadas, sin hacer referencia a una relación metonímica entre ellas y quienes las habitan, sino directamente, como si las montañas tuvieran valor por sí mismas. La cuesta arriba, efectivamente, representa el sacrificio que, como sabremos más adelante, es múltiple, afecta a todos por igual. El narrador las contrapone al mar: aquel no es su sitio, su sitio está en las montañas, que, para él, encierran la mayor riqueza: la fidelidad a unos ideales.
 
La continuación de este fragmento es de los más ricos del libro desde el punto de vista simbólico:
 
(pp. 26-27) Porque en los montes no brotan las adelfas, no hay hibiscos tropicales, ni buganvillas con racimos de flores rojas, rosas, blancas o moradas, pero hay perdices y conejos, liebres y codornices, patos que vuelan o nadan en los lagos. Los arroyos que bajan de las cumbres con tanta prisa como si la nieve los persiguiera, acunan truchas que engordan en su agua dulce, fría, y a veces, en las pozas donde a la fuerza se remansan, se instalan tumultuosas familias de cangrejos. En las orillas, crecen caracoles entre algunas hierbas que curan enfermedades, y por todas partes espárragos silvestres que al final de la primavera están maduros, como las moras en verano, antes de que el otoño siembre el suelo de setas comestibles. El invierno es peor, pero en invierno bajan los jabalíes que huyen del hielo, y los ciervos se desorientan, se alejan de la manada y, con suerte para los cazadores, se pierden de vez en cuando. En los montes hay cuevas donde resguardarse del frío, sotos umbríos donde escapar del calor, colmenas repletas de miel en los huecos de los árboles, y agua de sobra para beber, para lavar y hasta para bañarse. Hay muchas cosas en el monte para quien sepa encontrarlas. Por eso, y aunque por una razón o por la contraria nadie lo dijera nunca en voz alta, todos sabíamos que los montes de mi pueblo estaban llenos de gente.
 
            Todos los elementos que aparecen en este fragmento representan algo, esconden un significado. De la misma forma que el engaño y la simulación van a ser fundamental en todo el libro (verdadero aprendizaje de Nino),  la autora nos esconde en esta lírica descripción varios temas que poco a poco se irán desarrollando a lo largo del libro.
 
·         Perdices y conejos, liebres y codornices. La perdiz es, desde la Edad Media, símbolo del engaño y la simulación (ya hemos advertido de la importancia de este tema en el libro), pero también es símbolo de la lujuria; el conejo se asocia a la fertilidad, a la primavera, al renacimiento; la liebre es la lujuria, la fertilidad (se asocia más al otoño y la abundancia); animal emblemático lunar, pues duerme de día y tiene actividad nocturna; simboliza también la prevención, pues duerme con los ojos abiertos. La codorniz está asociada al ardor amoroso.
Si tenemos en cuenta lo que ocurre entre el llano y la montaña, podemos observar fácilmente que nada de todo esto es gratuito. Como la perdiz, los habitantes de Fuensanta de Martos deben simular y engañar para encontrase con los hombres que se refugian arriba en la montaña, lo mismo que deben hacer las mujeres al quedarse embarazadas (lujuria, ardor, pasión, fertilidad, como simbolizan todos estos animales); y todos, como la liebre, actúan de noche y… deben estar alerta.
 
·         Los patos. Son varias las asociaciones del pato; de todas ellas nos quedamos con el símbolo de la fidelidad, por la costumbre de nadar juntos. Nino y Pepe el Portugués lo hacen y es evidente en ellos la fidelidad.
·         Los arroyos (río, pozas, agua, fuente…). Por su condición de aumentar su caudal a medida que avanza, el río simboliza al caballero que regresa a casa enriquecido de erudición y fortuna. La pozas representan la paz y tranquilidad, el agua la vida, la fuente la filantropía, la esplendidez… Es decir, puede aplicarse a nuestro protagonista, que en esos encuentros con Pepe irá aprendiendo todo de la vida y, en sus ratos con él, encontrará la paz.
·         Truchas. Es símbolo de ánimo ardiente en la guerra y tranquilo y sereno en la paz. Son los animales que mejor se asocian con Pepe el Portugués. A Nino le dará truchas para su madre, truchas sonrosadas y escurridizas, como Pepe y, al final, como Nino.
·         Cangrejos. El cangrejo, que también es símbolo del agua, presenta un caparazón que lo protege del mundo exterior; pero, como cambia de caparazón mientras crece, representa la resurrección; es evidente su aplicación al crecimiento de Nino. Ese caparazón será el aprendizaje de Nino, aprender a simular, a fingir sus verdaderos propósitos e intenciones; el crecimiento, el cambio y el aprendizaje sería la resurrección.
·         Caracoles. Representa la simplicidad, el vivir con lo puesto; en Méjico, la resistencia zapatista lo adoptó como símbolo de la resistencia; en la cultura maya representa la espiral, lo cíclico, frente a la concepción lineal; por la entrada y salida del caracol de su caparazón,  representa la entrada y salida del mundo, asomarse y esconderse…. Todas estas asociaciones son aplicables. La vida de una familia pobre, sin ostentaciones, la educación en lo simple… La resistencia de la guerrilla… Lo cíclico, en una guerra que no se va a acabar nunca… La simulación, la doble vida…
·         Hierbas que curan enfermedades. Las hierbas representan la ocultación y, por su capacidad de sanar, la esperanza y la ilusión, por un lado y, por otro, el éxito y la consecución.
·         Espárragos silvestres (primavera), moras (verano) setas (otoño). Entre los elementos de la flora descritos se establece cierta simetría con la fauna en lo referente a su significación. El aspecto fálico del espárrago (“crecen por todas partes”) nos conduce los guerrilleros que desean estar con sus mujeres, especialmente en primavera, momento idílico para los encuentros amorosos; pero las moras representan los placeres que rápidamente caducan, es decir, lo efímero de esos encuentros; las setas, por su parte, se relacionan con el engaño (comestible/venenosa), tarea necesaria para hacer efectivos esos encuentros.
·         Jabalí que huye del hielo. El jabalí simboliza el desenfreno y la osadía temeraria, al mismo tiempo que la intrepidez y el arrojo. Ésta es la actitud de algunos guerrilleros, como Elías el Regalito, que en su ardor amoroso (antítesis del hielo) desafía los peligros para encontrarse con Filo.
·         Ciervos que se desorientan, se alejan de la manada… suerte para los cazadores. El ciervo es un animal que representa el ánimo esforzado, que saca y recobra energías aun en las ocasiones más adversas. Pero, si se desorientan pierden toda su capacidad y energía. Esa desorientación viene a identificarse con los arrepentidos o  los delatores, que se alejan de “la manada”, del grupo que conforma la guerrilla recluida en las montañas; en esas, ocasiones, “los cazadores”, es decir, la Guardia Civil, pueden hacerse con ellos.
 
·         Miel. Simboliza la dulzura, la suavidad, el sumo bien celestial o terrenal; por consiguiente, también el estado de felicidad. Por su valor alimenticio simboliza la energía vital y la inmortalidad. En la Antigüedad, era un alimento místico, ya que lo produce un animal inocente a partir de las inocentes flores y, además, sin necesidad de hacerle ningún daño. Simbolismo, pues, de conocimiento espiritual, de iniciación, paz y tranquilidad. La interpretación psicoanalítica es de “símbolo del yo”, de la plenitud del proceso individual de maduración. Insistimos en este símbolo por su doble significación en la novela. Sanchís solicita a Pepe miel para Pastora, cuya relación es el símbolo de la dulzura en grado sumo. Pero la miel también es una clave entre ambos, un código establecido por quienes tienen que simular para ocultar su condición a favor de su causa, en busca de la felicidad. Además, la inocencia, aparente, estaría representada en Pepe el Portugués.
 
            ***  Con este breve pasaje descriptivo, podemos hacernos una idea de la intencionalidad de Almudena Grandes en su tarea de escribir. Admiradora ferviente de Benito Pérez Galdós, basa su arte narrativo en la verosimilitud, en el realismo más puro, aunque salpicado de lirismo; al igual que él, los elementos que otorgan veracidad al relato (documentación exhaustiva, fiel recreación histórica, autenticidad de lo cotidiano…) se impregnan, al mismo tiempo, de una simbología perfectamente apoyada en el desarrollo de la acción, por lo que nada es gratuito. Por ello, el lector debe tener en cuenta esta intencionalidad y descifrar ese lenguaje simbólico.
 
               En la novela se recrea la actividad de la recova, forma de vida de las clases más humildes durante la posguerra y, por supuesto, perseguida.  Filo la Rubia la practica. De los productos con los que mercadea nos interesan los huevos y las brevas. Los huevos son siempre símbolo de la fertilidad; los higos simbolizan también lo fértil y la abundancia, la capacidad para multiplicarse; frente a otros frutos, el de la higuera se recoge poco a poco; los higos maduran normalmente en otoño; sin embargo, las brevas permanecen latentes si llegan los fríos y maduran con el calor y las lluvias de la siguiente primavera, por lo que son frutos más jugosos. Huevos y brevas representan en Filo esa fertilidad de la que carece Pastora, compañera de Sanchos.
 
               Ciertos elementos, aparentemente aislados, adquieren significación en la novela. Doña Elena advierte a Nino que si se ausenta por algún motivo, dejará un pañuelo en una rama del tomillo que tiene junto a la entrada. Según los griegos, el tomillo nacía de las lágrimas de Helena y tenía poderes curativos. En los países mediterráneos se consideraba como una planta protectora  del hogar: colocando unas ramas de tomillo en un rincón se creía que evitaba la caída del rayo y las malas influencias; otras creencias le atribuyen  el evitar pesadillas si se coloca bajo la almohada; también se utiliza en hechizos que favorecen la autoestima, la energía, la seguridad. Pero la simbología más frecuente del tomillo es la representación del coraje, de la elegancia y del estilo, cualidades perfectamente aplicables a la maestra de Nino, cuya casita está presidida por ese tomillo.
 
                La llave de la casa, que doña Elena dejará escondida durante su ausencia para que Nino pueda seguir yendo a coger libros, representa la iniciación y la sabiduría. Esa gran biblioteca que tanto admira Nino no es otra que la representación de la felicidad.
 
              Con Doña Elena, Nino toma pestiños y bebe vino dulce de Málaga. Ese rito de tomar, especialmente dulce, nos remite al mundo de las hadas, a Alicia en el país de las maravillas, y representa la transformación. Es evidente la transformación que Nino sufre durante sus clases con doña Elena. Lo mismo que le ocurre con la compañía de Pepe, con quien gusta merendar y bebe limonada; los limones que corta Pepe representan lo ácido, lo amargo, lo que Nino debe aprender… toda la verdad. Asimismo, la transformación viene representada por el cambio de piedras a botellas con fundas (calefactores) de la mano de la madre, aun sin tener la edad.
 
               Algunos de los nombres propios escogidos posen valor por sí mismos. Además de la cercanía fonética con Cristino, personaje real en quien Almudena Grandes basa su historia, en la significación del nombre de Antonino se encierra una lucha entre los deseos de actuación rápida y la tendencia a replegarse sobre sí mismo, rasgos más aplicables al hijo que al padre. En Sanchís, conocido con el sobrenombre de “El ángel de las mujeres”, su nombre, Miguel, remite al Antiguo Testamento, al Libro de Daniel, que lo llama “Príncipe” del pueblo elegido; en las Cartas de Judas, se le representa en su lucha con Satanás: lideró la defensa de Dios cuando se sublevaron los ángeles del diablo. No es descabellado atribuirle a Sanchís la misión de defender unos valores arrebatados por un diablo… cuya identidad todos podemos adivinar. El nombre de su compañera, Pastora, se identifica con el cobijo, la protección, lo que Sanchís encuentra en ella. Filomena, que en griego significa “la muy amada”, se relaciona con la arrogancia y el orgullo, la altivez y el idealismo, cualidades propias del personaje.

 

12- EL ESTILO

 
               A lo largo de toda la exposición hemos ido haciendo referencias acerca del estilo de Almudena Grandes, especialmente visible combinado con las técnicas narrativas A modo de resumen podemos concluir que, desde el punto de vista estilístico, existen al menos dos modalidades diferentes:
 
a)     El narrador realista: perfectamente documentado, da muestras de objetividad a lo largo de todo el relato a favor de la verosimilitud. Afecta a toda la recreación histórica, a la geografía, las costumbres, la flora, la fauna… En los diálogos directos se aprecian los coloquialismos, especialmente en la figura de la madre. No repara en acudir al lenguaje grueso que no sólo ayuda a caracterizar al personaje, sino que advierte de su complejidad, de su transformación (Nino llamando para sí a Sanchís repetidamente  “cabrón, cabrón cabrón”). El narrador del epílogo, el Nino adulto, es mucho más lineal, su prosa está completamente estandarizada, recurriendo sólo al leguaje coloquial en las conversaciones con Maribel.
b)     El narrador lírico: las apreciaciones del narrador desbordan la mera descripción omnisciente y están llenas de valoraciones; éstas no sólo se centran en la emotividad positiva, sino que  abordan el terreno del dolor, de la tragedia, del horror. En ocasiones, la autora hace que éstas se intuyan (relatos yuxtapuestos) y en otras es muy explícita. El lirismo llega a su máxima expresión en la referencia al monte, visto como algo mágico, envuelto en un halo de misterio poético; es el espacio en el que menos se recrea para ser objetiva: es un monte subjetivo, visto por los ojos acordes de un niño o, más bien, un adulto que narra como un niño. Este narrador lírico recurre al periodo oracional largo, especialmente en los momentos de mayor tensión dramática, como en los episodios yuxtapuestos, en las persecuciones, torturas, acosos, injusticias… La repetición de ciertos periodos oracionales a modo de estribillo viene a reforzar esa concepción poemática de la novela.


Agradeceremos la aportación de vuestros comentarios, queridos seguidores y comentaristas:
Mos, Marta, David, Kynikos, Fran, Antonio, José María Criado...
 

sábado, 8 de diciembre de 2012

PLAN PERFECTO SIN RETROCESO (IVÁN GIL)



















1ª edición:  diciembre 2012

  © Adispaz

Asociación de disminuidos Psíquicos “La Paz”

C/ Ricla, 22

50100 La Almunia

 

© Iván Gil Sánchez














Impreso en España















Iván Gil Sánchez


Nacido el 6 de septiembre de  1983, y vecino de Ricla. Este luchador y polifacético artista, pinta, baila y escribe con personalidad propia. Demostrando siempre que algunas limitaciones dependen de nosotros mismos, desarrolla su proceso creativo en ADISPAZ, asociación a la que pertenece desde 2003.

 



Dedicado a Conchita y Eusebio,














mis padres,
por su apoyo incondicional.



En esta loca historia, Antonio, un marinero de vida rutinaria, decide embarcarse en un viaje que le llevará más allá  incluso  de lo que es capaz de soñar. Acompañado de sus vecinos, el camino le descubrirá su auténtico destino.













 
PLAN PERFECTO SIN RETROCESO
 
 
Caminaba sin rumbo por el desierto cuando se encontró con su tío Agustino, su tío más querido, vamos, y con el que más vida pasó, pero que murió de un “infarto” hacía  la tira de  años.  Él era un pobre y sacrificado marinero andaluz. Su nombre, creo recordar, era Antonio, aunque en la asociación de prejubiletas todos lo conocían como Chanquete por su trato con los niños y por lo soñador que era.

Antonio, por suerte o por desgracia,  vivía solo, vamos, que no conocía más mujer que a su madre; y fue su madre, Clara María, una mujer de las de antes, de las que creían en el más allá, la que le enseñó a ser autosuficiente. La pobre no se podía imaginar esa encaprichada y a la vez loca marcha de su hijo Antonio hacia tierras argentinas.
Un hermoso pero a la vez rutinario día de agosto mientras faenaba en el mar, cosa que hacía casi a diario desde los once años y seguía haciendo a pesar de estar prejubilado ya con casi cincuenta y siete, pescó una botella que llevaba un papel grabado a tinta de calamar donde ponía este curioso mensaje: “cumple tu sueño, nosotros te ayudaremos a cumplirlo”. Antonio comenzó a pensar cuál era su sueño, si es que tenía alguno.

Tras pasar varias noches intentando recordar su mejor sueño, recordó lo que había jurado, ya cansado de su rutina, ante un niño checoslovaco  que habían contratado en el puerto para cuidar de los barcos. Cuando se prejubilara, se compraría una moto para cruzarse la ruta 66, de oeste a este de Estados Unidos hasta llegar a Argentina. Era algo que siempre le había rondado  por la cabeza, hacer una locura de esas pero solo había dinero para lo justo. Ahora se planteaba vender su barco y gastarse sus pocos ahorros.

La noticia de que Antonio dejaba todo para embarcarse en un viaje hacia lo desconocido, corrió como la pólvora por este pueblo de gente aburrida, que nunca se hubiera aventurado ni siquiera a salir del pueblo.

Muchos fueron los que intentaron seguirle, inspirados por la revelación del mensaje de la botella, y todos se preguntaban cuál era su propio  sueño y sobre todo, quiénes eran “nosotros”, aquellos que ayudarían a cumplir el sueño de Antonio, y por tanto el de todo el pueblo.
Así que la muchedumbre decidió seguirle por tierra, mar o aire.

Tras varias llamadas, el señor Don Ramón consiguió contactar con Antonio, su amigo. Él también quería acompañarle en su aventura.  Con la fortuna de Don Ramón, pensaron que lo tenían todo hecho.

Don Ramón era un pescador rudo y musculoso al que le sonrió la suerte, más o menos. Tras haber vivido como un humilde pordiosero, al fallecer su esposa, comprobó la grandiosa fortuna que tenía escondida en una caja metálica de Cuétara y en la recocina de su guarida, en la que hasta la fecha de su muerte, solo entraba Rita, la señora de Don Ramón.   Don Ramón por su dejadez y confianza, nunca sospechó lo que escondía su mujer, y nunca pensó cómo era posible que ésta viajara cada poco a un hotel balneario para hacerse curas de reposo y de aguas termales, dejando a su marido con unas cuantas patatas y cebollas en el despensero. De dónde salió ese dineral era todo un misterio.
Aunque hacía tiempo que Antonio y Don Ramón no hacían cosas juntos, decidieron preparar y embarcarse en este viaje y así volver a ser los de antes.   Como no sabían idiomas, Antonio le propuso a Don Ramón, llevarse a Ernestillo con ellos. A pesar de la amistad que el pobre marinero tenía con Joki, el niño extranjero, creyó que el sobrino inválido del pescadero del puerto, aunque no hablaba como Joki ni inglés ni francés, tenía mucha facilidad de expresión manual y  gestual que le hacía ser entendido por cualquier persona de cualquier país. Además de que poseía  un don superior, convencía a todos de lo que quería con sus expresiones y sus encantos, sin llegar a decir una sola palabra.

Ernestillo, ahora conocido como Ernesto, sufrió a los once años un accidente de ciclomotor que le dejó con daños cerebrales, perdió el habla y bastante movilidad. Desde entonces acudía diariamente al taller ocupacional del pueblo donde era querido, respetado y un ejemplo para sus compañeros.

A Ernesto, el sobrino del pescadero, lo conocieron Antonio y Ramón en un viaje a Galicia y se lo llevaron al sur a vivir con su tío. Los padres muy tristes quedaron en Lugo, ya que decidieron permanecer en su lugar de nacimiento hasta que les llamase Dios Nuestro Señor.

Ramón, Antonio y Ernesto estuvieron varios días reunidos planificando los pasos a dar y haciendo pasaportes. Para todo necesitaban a Ernesto, que al final, atado a su silla, era el que más mundo tenía y el más resuelto.   Reservaron los billetes con ayuda de una vecina que manejaba Internet. El plan era marcharse en avión hasta Nueva York y comprar allí unas Harley Davidson y a ser posible con sidecar.

De los cien vecinos, veinte fueron los valientes que decidieron marcharse a cumplir ese sueño.  Y de estos, cinco sufrían vértigo y miedo al avión, por lo tanto se rajaron.
 Un camionero del puerto llevó a Antonio y a sus fieles seguidores  junto a unos cubiletes de marisco hasta Sevilla, donde tomaron  el autobús hacia el aeropuerto. Antonio no quiso saber nada de esos ocho vecinos que se colaron junto al equipaje y de los siete que se hicieron pasar por azafatas de vuelo.   Una vez llegados a Nueva York, los quince, que desde entonces fueron dieciséis, ya que Ederlinda, una de las del Comando, encontró el amor en el avión, se reunieron en un hotel-restaurante de comida española, “el rey del huevo frito,” con Antonio y Don Ramón para planificar las siguientes jornadas, ya tan lejos de su mundo rural.

En Nueva York, algunos del pueblo se entendían con un pupurri de spainenglish, pero Antonio necesitaba siempre a su lado a Ernesto, ya que no entendía ni papa del idioma ni de la forma de entender la vida yankee, a pesar de que siempre le había atraído este lado del mundo.
 Desde su partida, a Antonio le venía cada vez más a la mente Dionisia, una de las vecinas de su niñez, que tuvo que emigrar a Argentina, por favorecer el empleo a su padre.
 Dionisia era la mayor y por cierto la más  bella de las cinco hermanas, luciendo una hermosa mata de pelo castaño. Quizás fue esto lo que marcó a Antonio, que desde niño, todo lo que hacía lo hizo con la ilusión de llegar a compartirlo con Dionisia, su primer amor.  Tras la marcha de Dionisia, muy triste  y solo quedó Antonio.  Pero gracias a que todavía mantenía contacto con la tía carnal de Dionisia,  se enteró de  que ésta había quedado viuda y sola ya que no tuvo descendencia. Vivía en la zona de San Juan, en la región de Cuyo.
 En el fondo, y sin que él fuera de todo consciente, la verdadera motivación que llevó a Antonio por este largo viaje, fue encontrarse con su amor, ya que hasta la fecha no había encontrado persona tan sincera como ella.
 A pesar  de que al dejar su vida por y para  el mar, alguna pretendienta le salió, ninguna le robó el corazón, por lo que le fue  fiel a Dionisia toda la vida.
Así que hizo todo lo imposible por ir a su encuentro.

Lamentándolo mucho, Antonio, entre untada y untada a los suculentos huevos con jamón, se despidió de sus vecinos y compañeros de viaje, diciéndoles que debía seguir su rumbo.

Con el pensamiento en la Dionisia, por fin,  cogió el avión Boeing 480, destino Buenos Aires y después de un vuelo de seis pesadas horas por encima del Atlántico llegó con los huesos hechos polvo a causa del  ajetreo del viaje.
Lo primero que  empezó a soñar  en cuanto divisó tierras de la Pampa desde el ventanuco del avión, fue hacerse  propietario de un gran rancho, de 50  sementales, 4000 vacas, una jaca blanca y 200 hectáreas de forraje, y  así poder compartir su hacienda y toda su   riqueza con su amada Dionisia…, pero por desgracia esos sueños no se cumplirían, no tenía más que lo que llevaba puesto.
 Antonio, cuando llegó al aeropuerto se alquiló un carro para llegar a San Juan que era dónde vivía Dionisia. Siguiendo un mapa se dispuso a cruzar por el parque nacional del desierto de  Ischigualasto.
Pero le surgió un problema ya que no entendía los mapas terrestres ni sus direcciones.   Allí estando en medio de la nada, le falló el ‘carro’. Echó a andar creyendo que estaba cerca de su destino. Sin agua, sin provisiones, desorientado. Pasó dos días y dos noches dando vueltas como el tonto de mi lugar   esperando  que alguien le indicara el camino… Hasta que se encontró con su tío querido, que se había muerto de un atracón de gambas, hacía ya tiempos.
 
- Hombre, tío, tú por aquí, qué sorpresa!
¿Qué haces por estos mares de arena?
-Y tú,  cómo has llegado?
- Es que mi barco encalló en un arrecife de coral, y hasta aquí me ha traído el viento.
 
Y en estas, que del soponcio cae desmayado.  
Al cabo de un buen rato, empieza a volver en sí. La cabeza le daba vueltas y vueltas.
 
-¿Pero qué es esto, Dios mío? ¿Dónde estoy?-
 Cuando recuperó el sentido,  sin saber cómo, unos camilleros muy simpáticos lo estaban trasladando en un helicóptero del 112 hasta la población más cercana.
 Recuperado y habiendo perdido por el desierto lo poco que llevaba, se planteó buscar trabajo de jornalero aunque fuera unos días, para al menos, llegar presentable al encuentro con Dionisia.
 Hecho un desastre, con la ropa destrozada se presentó en una hacienda en la que necesitaban mano de obra y cuando fue a preguntar,  le recibió una cara conocida… ¡Dionisia!
 
                          FIN
 
 
 





Nota: Iván, usuario de ADISPAZ de La Almunia, ha sido galardonado con el premio especial del jurado del I concurso de Pintura  CERMI Aragón 'Trazos de Igualdad', con su obra 'Los sueños no tienen límite'..
Los galardones se entregaron el 17 de diciembre e Iván ha ganado un viaje a Bruselas y una escultura.

viernes, 7 de diciembre de 2012

'EL LECTOR DE JULIO VERNE' (Almudena Grandes) Y JOSÉ LUIS LAMANA








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Nuestra próxima actividad, Almudena Grandes



Se acerca  la Navidad

Durante estas semanas  nos volcamos en la lectura de 'El lector de Julio Verne' (Marzo, 2012), una de las  recientes novelas de Almudena Grandes sobre temática  basada o al menos inspirada en la Guerra Civil y postguerra española: ("EPISODIOS DE UNA GUERRA INTERMINABLE")
   La actividad    culminará el día 17 de Diciembre, con la presencia de José Luis Lamana, profesor de Lengua y Literatura en el IES 'Cabañas', de La Almunia,   a cuyo cargo  hemos confiado  el análisis  y guía literaria y lectora de la obra en cuestión.
Posteriormente os facilitaremos  la valoración y comentario oportunos que surjan  de esta interesante actividad del Club de Lectura.